Los cuidadores de personas mayores, son profesionales que se dedican a hacerse cargo de las necesidades específicas de esas personas. Además, los ayudan para que no tengan sentimientos de inutilidad.

Por lo que lo más importante en este trabajo es sentir la satisfacción al auxiliar a los demás, como cumplir las características esenciales.

 

 

Algunas características esenciales de un buen cuidador son:

  • Conseguir tener un contacto cercano, para generar cercanía y empatía con la persona que se cuida, ya que tenemos que saber colocarnos en el lugar del otro, reír en los buenos momentos y comprenderlos en los malos momentos. Y ante todo un gran respeto.
  • Además, tenemos que ser serviciales, lo que conlleva a estar disponibles y dispuestos a servirles tan pronto como nos haga su petición.
  • Hay que saber que hay que ser constantes, puesto que es una tarea que requiere de esfuerzo, perseverancia y sacrificio.
  • Por supuesto ser íntegro y honesto, ya que ellos confían en nosotros y no los podemos defraudar. Porque somos sus ojos, su voz, sus manos y sus oídos.
  • Tener una buena comunicación que con el paso del tiempo el vínculo afectivo se irá fortaleciendo.
  • Hacer que la persona mantenga el optimismo y positividad, los días que estén más decaídos.
  • Algo muy importante será conocer los ritmos vitales de la persona que se cuida, porque esto nos evitara cualquier situación de riesgo.
  • También es crucial ser una persona paciente, mostrar comprensión, ser tolerante, ya que habrá momentos difíciles y hay que saber mantener la calma.
  • Estar fuerte tanto física como psíquicamente, pues si estas al cuidado de alguien que requiera de cuidados las 24 horas, debes estar fuerte constantemente.
  • Evitar el síndrome del cuidador quemado, algo muy importante y principal es cuidarse a sí mismo para luego poder cuidar de manera correcta a las personas que tenemos a cargo. Ya que muchos cuidadores se olvidan de ellos mismos y entonces es cuando aparece este síndrome.
  • Y la cualidad más fundamental en este trabajo tener vocación, porque te tiene que gustar dedicar tu tiempo a cuidar de los demás. Pues la mayor recompensa es ver la sonrisa de la persona que estás cuidando.