Se debe a que las personas mayores buscan cada vez más, envejecer en casa.

Aumenta la necesidad de recursos para ayudar a nuestras personas mayores. Esto significa un aumento de la demanda de asistencia sanitaria a domicilio y, de cuidados independientes.

La atención domiciliaria es un tipo de cuidado de personas mayores, en el que una enfermera u otro ayudante vive a tiempo completo en el hogar de la persona mayor, o pasa una parte del día en el hogar atendiendo las necesidades del paciente.

La ayuda a domicilio puede ser la clave para alcanzar la máxima calidad de vida posible en la edad adulta. Permite seguridad y el aumento de la independencia. Facilita la gestión de una enfermedad en curso y ayuda a evitar la hospitalización innecesaria, o la recuperación después de una enfermedad, lesión o estancia en el hospital. Todo ello mediante la atención prestada en la comodidad y la familiaridad del hogar.

¿Qué incluye la ayuda a domicilio a una persona mayor?

Ayuda en las actividades diarias, como vestirse y bañarse. También, en la realización de tareas de la casa y acompañamientos. Por otro lado, incluye servicios de terapia y rehabilitación. Finalmente,  mantiene cuidados de enfermería a corto o largo plazo para una enfermedad, dolencia o discapacidad.

¿Qué servicio de ayuda a domicilio se puede ofrecer?

  • Levantarse de la cama por la mañana
  • Aseo personal
  • Preparar comidas y bebidas
  • Comer y beber
  • Tareas domésticas
  • Acompañamientos al médico
  • Recoger las recetas médicas
  • Administrar la medicación prescrita, o ayudar a tomarla
  • Hacer la compra
  • Actividades de ocio
  • Salir de casa y reunirse, con amigos
  • Escucha activa y compañía
  • E instalarse por la noche y acostarse.

Los cuidados se adaptan a sus necesidades individuales. Además, pueden incluir servicios de uno o varios de los tipos descritos. Ponerse en contacto con una empresa de atención a ancianos a domicilio para hablar de sus necesidades, puede ayudar a determinar cuál es el mejor cuidado para usted.

Aunque, los distintos tipos de atención domiciliaria pueden responder a necesidades diferentes, comparten un objetivo común: permitir una vida más feliz e independiente a las personas que reciben la atención, y proporcionar apoyo y tranquilidad a sus familias.