Para empezar a entrenar el cerebro no hay una edad concreta. Por eso se recomienda tener una mente activa desde edades tempranas. Así en el futuro tendréis una calidad de vida mejor.

 

 

Entonces, ¿Qué actividades se pueden realizar para prevenirlo?

  • Leer la prensa: este hábito conlleva muchos beneficios. Por un lado, estamos al día con las noticias que están pasando en el mundo, también ayuda a saber en qué día estamos y a memorizar eventos o acontecimientos nacionales e internacionales.
  • Tener un calendario: aparte de lo anterior, es muy importante tener un calendario en casa, así sabes en qué días vives y día de la semana estas. También te ayudará mucho a organizar, planificar actividades o cuando tienes consultas médicas. Con este calendario no perderéis la noción del tiempo y a la vez no perderéis los planes que queréis realizar.
  • Tener contacto con otras personas: ya sea hablando por teléfono, quedar a tomar algo, dar un paseo, al estar en contacto con gente nuestro cerebro se mantiene activo.
  • Jugar al abecedario: este juego consiste en ir apuntando en un papel palabras por orden alfabético, empezando por la A y apuntando todas las que se nos ocurran por esa letra. Los primeros das igual no se consiguen tantas, pero si lo hacéis habitualmente conseguiréis aumentar la capacidad.
  • Jugar al ajedrez: este es otro juego que te ayudara mucho, ya que con él se consigue una mayor agilidad metal. Además, fomenta tu capacidad de pensar como representar, analizar y manipular las fichas mentalmente, para así reaccionar más rápido ante las acciones de nuestro compañero.
  • Juegos de memoria: destacamos los dos juegos anteriores, pero al final todo juego o actividad, que indique hacer un esfuerzo de pensar y hacer memoria, os ayudará a fortalecer el cerebro.
  • La alimentación: hay que mantener una buena alimentación, donde no nos falten los carbohidratos, proteínas y grasas. Todas ellas en las proporciones necesarias.
  • Nada de alcohol y tabaco: el alcohol si se consume en grandes cantidades hace que tengas más posibilidades de que tus células nerviosas se atrofien. El tabaco también llega a producir un desgaste importante.