La primera pregunta que debemos hacernos es: ¿Qué es la diabetes?

Para cuidar personas con diabetes debemos saber que es una enfermedad crónica cuando el organismo no utiliza de manera eficaz la insulina que produce o que el páncreas no produce la insulina suficiente.

¿Qué es la insulina?

Es la hormona que regula el azúcar en sangre.

¿Con qué síntomas se manifiesta?

  • Cansancio.
  • Pérdida brusca de peso sin motivo aparente.
  • Sed.
  • Hambre.
  • Necesidad continua de orinar.
  • Infección fúngica en la piel.
  • Visión borrosa.
  • Hormigueo o entumecimiento de pies y manos.

Por desgracia, a menudo cuando hay que cuidar personas con diabetes y no han sufrido esta enfermedad de niños o adultos, se tarda en detectar. Ya que interpretan estos síntomas como parte de su avanzada edad. Esto les provoca unos problemas de salud importantes.

 

 

 

Entonces como ayudar a una persona mayor que sufre de diabetes y mejorar su nivel de vida.

Ante todo hay que estar atentos si padecen alguna otra patología y sus medicamentos.

En primer lugar, hay que tener una buena higiene, que empezaremos con una buena hidratación en la piel y de las mucosas y por supuesto no olvidar una buena higiene bucal.

Otra parte crucial es la revisión de pies todos los días. Ya que pueden tener úlceras que ellos no notan, pero puede producir graves consecuencias, llegando a amputar algún dedo. Por eso se recomienda también una buena higiene y usar un calzado cómodo y adecuado.

Los mayores con diabetes también tienen más sensibilidad al calor. Así que es recomendable que no estén pegados a estufas o fuentes de calor, porque les podrían producir quemaduras.

Y sobre todo lo más fundamental y con la que hay que tener más cuidado es la Hipoglucemia (nivel bajo de azúcar en sangre). Pues esta les crea más demencias, caídas y fracturas. Suele manifestarse con los síntomas: debilidad, confusión, mareo y delirio.

Otros cuidados a seguir:

Controlar la dieta, no ingerir muchas grasas y sobre todo seguir la dieta que te ha dado tu médico.

Realizar ejercicio de forma regular, no hace falta hacer un ejercicio extremo, simplemente con salir a caminar todos los días o montar en bicicleta estática con una velocidad adecuada a tus características.

Revisión de la visión periódicamente, es muy importante, ya que así evitas de manera precoz una ceguera.

Hacer una revisión al año de los riñones, en el que haces un examen de orina y sangre para detectar si están en buen estado o no.

Evitar el tabaco, puesto que este fomenta la aparición de la diabetes tipo 2, también aumenta la muerte por problemas cardiovasculares, aparece el pie diabético y es peor controlar la glucosa.